COMENTARIO A GALATAS

LA VERDADERA LIBERTAD DE ESTAR EN CRISTO

COMENTARIO AL LIBRO DE LOS GALATAS
POR: SHIRLY STAND GOMEZ
 
 
La libertad se encuentra definida en el diccionario como la condición inherente a todo ser humano en la que no se es esclavo ni se está sujeto a yugo alguno.
 
Esta carta escrita por el apóstol San Pablo a los hermanos de la iglesia de Galacia, reúne todos los elementos para considerarse como el tratado de la libertad de ser cristiano.
 
Este tema ha sido bastante explorado por toda clase   de pensadores e ideólogos, pero
¿Han alcanzado las personas la libertad que estos promulgan en sus doctrinas y premisas?, la respuesta es evidente, cada vez vemos a más personas alejadas de la verdadera libertad o sujetas a extremos dañinos para su salud física y espiritual.
 
EL SALUDO
 
Ya el apóstol San Pablo había advertido esto a los Gálatas, él en su saludo inicial, los exhorta advirtiéndoles que debían cuidarse de las falsas doctrinas que querían pervertir el evangelio en aquella época, mostrándoles así el peligro que traía el consentimiento de estas para sus cimientos espirituales lo que los llevaría a un abismo que los separaría de Dios: la esclavitud. El apóstol San Pablo les recuerda quien había sido él (un perseguidor, un esclavista) un hombre legalista e igualmente esclavizado por las leyes judías, pero glorifica el nombre de Jesús cuando les muestra cómo Él lo redimió.
 
EL VERDADERO EVANGELIO
 
El expresa en capitulo 1 versículo 6  “ estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamo por la gracia de cristo para seguir un evangelio diferente” se maravilla, ya que esta congregación años atrás había recibido la llenura del Espíritu Santo, habían sido libertados, pero a su regreso encontró una congregación marcada por la religiosidad y envuelta en un sincretismo, gracias a que falsos hermanos judaizantes estaban pervirtiendo el verdadero evangelio. También les hace saber que el inmenso poder de Cristo y de su evangelio va mas allá de las leyes que se establecen según la carne y los hombres, que la esencia del evangelio está en agradar a Dios, en guardar el alma para Cristo.
 
El apóstol San Pablo habla con autoridad, reflejando en esto que el evangelio es poder no dado por leyes de carne, sino de Dios, sus palabras eran mandato del señor, en el recuento que hace desde que Cristo lo libertó siendo Saulo, se puede apreciar la grandeza de su ministerio y el respaldo del señor a sus obras, su apostolado demandaba que fuera fiel anunciador de la verdad que le fue revelada. En este primer capitulo vemos a un hombre ungido del señor, lleno del Espíritu Santo, con voz de mando y con la autoridad y respaldo de Dios.
 
SIN LUGAR A LA SIMULACIÓN
 
Parafraseando al apóstol Pablo, les dice: “lo que les estoy dando a conocer no viene de mi propio capricho sino que Dios me lo dio a conocer para hacerlo saber a ustedes”. Cuando él habla de su testimonio, de lo que hizo en él el Espíritu Santo, lo hace para que los gálatas tengan memoria del poder restaurador del evangelio.
 
Por otro lado al recordarles que ningún gentil fue obligado a seguir el evangelio de Cristo, sino que uno a uno de los que escucharon recibieron redención , vuelve a corroborar que las bendiciones que vienen del Espíritu Santo son para todos los que escuchan y creen en su palabra y condena vehementemente la simulación y la hipocresía de otros hermanos como Pedro, que practicaba quizás sin ser conciente de ello, una doble moral siendo uno con Pablo y el evangelio redentor de Cristo y oro con los judíos, les exhorta al rompimiento de ese yugo con la ley que les esclaviza y aleja de la libertad que trajo Jesucristo.
 
DIOS NO HACE ACEPCIÓN DE PERSONAS
 
El evangelio de Jesucristo es restaurador, ya que transforma vidas, pero solamente aquellas que están dispuestas a recibir del agua viva que Él tiene para todos, esto ocurrió con muchos gentiles de “dudosa reputación” para los judíos. Las costumbres y la tradición endurecen el corazón y pervierten la verdad del evangelio, es el caso de los judíos que aun después de ver como fueron transformados muchos gentiles por el poder de Jesucristo, en ellos esta verdad no produjo ningún cambio.
 
 
 
 
ESPIAS AL INTERIOR DEL MINISTERIO
 
Fueron muchos los obstáculos a los que se enfrentó Pablo, pero aun así el perseveraba porque sabia que su sustentador era mucho más poderoso; mientras el hablaba de la verdad de Jesucristo y trataba de rescatar a los que se habían apartado, había un grupo de judíos, quienes como espías acechaban para obligar a los liberados a judaizar, es decir mientras Pablo entechaba ellos desentechaban con sus falsos juicios, más el evangelio llegaba con poder y muchos resistieron y no se dejaron pervertir.
 
Es aquí donde el apóstol Pablo encara a Pedro y le muestra el espejo de su propia falsedad y lo exhorta fuertemente a enderezar sus cimientos, recordándole que nadie se justifica a partir de las obras de la carne, sino por la fe en Cristo.
 
LA JUSTIFICACIÖN POR LA FE
 
La fe viene del oír… oír la palabra de Dios
 
No se pueden suplir las obras del Espíritu por las obras de la carne, la salvación es por la fe, tal como se contempla en evangelio según San Juan, capitulo 3 verso 36, Cristo es nuestra única justificación y a Cristo se llega a través de la fe en su palabra, en su evangelio, no a través d las tradiciones o las buenas obras, Cristo nos hizo libres de la ley, hizo un nuevo pacto a través del cual le otorga al que cree: vida eterna, salvación, justificación, bendición, renovación y remisión de nuestros pecados a la cruz del calvario; la ley, el dogmatismo, y la tradición de las obras de la carne traen para el hombre: ataduras, maldición esclavitud y pecado.
 
Abraham fue el primer justificado por la fe, ya que en su tiempo no existía la ley, Pablo les muestra en el ejemplo de Abraham como este precepto antiguo no tiene ninguna justificación y les hace ver a gentiles y judíos que ya eran libres por la gracia de la cruz